sábado, 31 de agosto de 2013

HUMILDAD

 
 

 

Se acercaba mi cumpleaños y quería ese año pedir un deseo especial al apagar las velas de mi pastel.
Caminando por el parque me senté al lado de un mendigo que estaba sentado en uno de los bancos, el más retirado, viendo dos palomas revolotear cerca del estanque y me pareció curioso ver a un hombre de aspecto abandonado, mirar las avecillas con una sonrisa en la cara que parecía eterna. Me acerqué a él con la intención de preguntarle por qué estaba tan feliz.
Quise también sentirme afortunado al conversar con él para sentirme más orgulloso de mis bienes, por que yo era un hombre al que no le faltaba nada, tenía mi trabajo que me producía mucho dinero, claro ¿Cómo no iba a producírmelo trabajando tanto?, tenía mis hijos a los cuales gracias a mi esfuerzo tampoco les faltaba nada y tenían los juguetes que quisiesen tener.
En fin gracias a mis interminables horas de trabajo no les faltaba nada a mi familia. Me acerqué entonces al hombre y le pregunte, ¿Caballero que pediría usted como deseo en su cumpleaños?. Pensando yo que el hombre me contestaría que dinero y así de paso yo darle unos billetes que tenía y hacer la obra de caridad del año.
No sabe usted mi asombro cuando el hombre me contesta lo siguiente con la misma sonrisa en su rostro que no se le había borrado y nunca se le borró: Amigo, si pidiese algo más de lo que tengo sería muy egoísta, yo ya he tenido de todo lo que necesita un hombre en la vida y más. Vivía con mis padres y mi hermano antes de perderlos una tarde de junio, hace mucho, conocí el amor de mi padre y mi madre que se desvivían por darme todo el amor que le será posible dentro de nuestras limitaciones económicas. Al perderlos, sufrí muchísimo pero entendí que hay otros que nunca conocieron ese amor, yo sí y me sentí mejor.
Cuando joven conocí una niña de la cual me enamoré perdidamente, un día la besé y estalló en mí el amor hacia aquella joven tan bella que cuando luego se marchó, mi corazón sufría tanto... Recuerdo ese momento y pienso que hay personas que nunca han conocido el amor y me siento mejor.
Un día en este parque un niño correteando cayó al piso y comenzó a llorar, yo fui, lo ayudé a levantarse, le sequé las lágrimas con mis manos y jugué con él por unos instantes más y aunque no era mi hijo me sentí padre, y me sentí feliz porque pensé que muchos no han conocido ese sentimiento.
Cuando siento frío y hambre en el invierno, recuerdo la comida de mi madre y el calor de nuestra pequeña casita y me siento mejor porque hay otros que nunca lo han sentido y tal vez no lo sentirán nunca. Cuando consigo dos piezas de pan comparto una con otro mendigo del camino y siento el placer que da compartir con quien lo necesita, y recuerdo que hay unos que jamás sentirán esto.
Mi querido amigo, que más puedo pedir a Dios o a la vida cuando lo he tenido todo, y lo más importante es que estoy consciente de ello. Puedo ver la vida en su más simple expresión, como esas dos palomitas jugando, ¿qué necesitan ellas? lo mismo que yo, nada... Estamos agradecidos a Dios de esto, y sé que usted pronto lo estará también.
Miré hacia el suelo un segundo como perdido en la grandeza de las palabras de aquel sabio que me había abierto los ojos en su sencillez, cuando miré a mi lado ya no estaba, sólo las palomitas y un arrepentimiento enorme de la forma en que había vivido sin haber conocido la vida. Jamás pensé que aquel mendigo, era tal vez un ángel enviado por el Señor, me daría el regalo más precioso que se le puede dar a un ser humano... La Humildad.



martes, 27 de agosto de 2013

"Toda yo... EN SU CORAZÓN"

27 de Agosto: Celebramos la fundación de nuestra Congregación de Misioneras Claretianas, coincidiendo con el aniversario de la profesión de nuestra fundadora María Antonia París.

"Y me dijo el Señor: "Hija mía de aquí en adelante quiero estar sentado en medio de tu corazón..." pero yo más bien sentía que era Dios quien era toda yo, en cuerpo y alma, quien estaba metida dentro del Corazón de mi Dios y Señor".
(cf. Escritos de María Antonia París, 172-173).
 
Celebramos el comienzo porque después el camino ha continuado...
Y queremos seguir viviéndolo, dejando que sea Dios quien esté sentado en medio de nosotras...
O mejor aún, como M. París desde aquel día: deseando estar nosotras en su Corazón...
O con otras palabras...: "Sólo decirte: Gracias por elegirme..."
 

¡FELIZ DÍA! ¡SEGUIMOS CAMINANDO... UN AÑO MÁS!!!

sábado, 24 de agosto de 2013

Gracias por todas las gracias...


Y el verano sigue avanzando con intensidad... (además de por el calor madrileño...) por los momentos que seguimos compartiendo y agradeciendo. Este mes de agosto ha estado cargado de encuentros y nuevas experiencias para nosotras; primero con la visita de Orsola y M. Rita desde Italia, ahora con la de Ela, Luisa y Anna desde Polonia. Hemos compartido temas formativos, talleres, salidas... y la visita de nuestra hermana Alicia Soro hablándonos de la historia de la Congregación ¡desde su propia experiencia! Nosotras nos sentimos afortunadas, con la posibilidad de seguir creciendo, personalmente, comunitariamente...  Y con el deseo...: ¡mañana le serviremos, en su presencia, mejor...!
 




 "Gracias por todas las gracias
que nos ha dado tu amor;
si muchas son nuestras deudas,
infinito es tu perdón.
Mañana te serviremos,
en tu presencia, mejor.
A la sombra de tus alas,
Padre nuestro, abríganos.
Quédate junto a nosotros
y danos tu bendición."
                                         (De la liturgia de las horas)

jueves, 15 de agosto de 2013

¡Feliz día! ¡Feliz recuerdo! ¡Feliz impulso!


"Día de la Asunción de María Santísima. Reuní las jóvenes que había admitido por compañeras y comulgamos todas con gran devoción y ternura, ofreciéndonos a Dios con voto de atravesar los mares e ir a cualquier parte del mundo sin hacer división entre nosotras... "
(Autobiografía Madre París. 121)
 

DÍA DE LA ASUNCIÓN.
ANIVERDARIO DE LA FUNDACIÓN CARISMÁTICA DE LAS MISIONERAS CLARETIANAS...
Junto a María queremos seguir ofreciéndonos a donde sea necesario... Sin divisiones, "con un solo corazón, una sola familia..."
 
 
 ¡FELIZ IMPULSO!