viernes, 25 de enero de 2013
Más testimonios vocacionales
Seguimos dando testimonio vocacional. Esta vez por Skype con los alumnos y alumnas de Zafra (Badajoz). ¡Otro tipo de experiencia...! y tan agradecidas por esto.
domingo, 20 de enero de 2013
Semana Vocacional. Claretianas.
Si crees que Dios actúa en la historia y nos orienta hacia delante...
Si sientes la libertad de responderle con tu vida....
Si quieres vivir confiando en tus sueños...
Si conoces a Cristo y encontrarte con Él da novedad a tu vida...
Si deseas de todo corazón, a pesar de fallar a veces, poner algo de su luz en el mundo...
Si piensas que hay Alguien dándonos sentido en el interior de cada uno, en las relaciones, en nuestras tareas, en la forma de orar, en nuestra opción por los más necesitados...
Entonces... ¡agradezcamos nuestra vocación y la alegría de vivir con un horizonte nuevo!
Nosotras, coincidiendo con la fiesta de M. París, lo estamos celebrando esta semana de manera especial. Y desde nuestra casa de Noviciado Europeo hemos acudido a los colegios de Tremp, Zaragoza, Oviedo y Pola de Laviana para hablar a alumnos y profesores. Simplemente porque desde nuestra vocación como Misioneras Claretianas creemos que es esencial alentar a vivir ese horizonte nuevo; en definitiva, a vivir vocacionalmente.
Así lo hemos percibido en nuestra historia y así queríamos anunciarlo; pues la alegría que experimentamos nosotras como claretianas es la misma que deseamos a cada persona desde su particular respuesta a Dios. Para ello es necesario que también los niños, los adolescentes, los jóvenes... ¡y todos! conozcan esa posibilidad.
Agradecemos la acogida que hemos recibido en cada comunidad y en cada colegio. Nosotras también aprendemos y crecemos al intentar transmitir y celebrar juntos que Dios nos sigue llamando, esperando... ¡Ánimo!
jueves, 17 de enero de 2013
Incansable buscadora
Tomamos esta entrada de la web pastoral de las Misioneras Claretianas de España, como felicitación en este día de su fiesta. Nosotras resaltamos aquí su incansable afán de buscar la Voluntad de Dios en su vida, para ella, para la Iglesia, para la congregación, y el empeño de llevarla a la práctica: "Conociendo el querer de Dios ninguna dificultad se me ofrece".
Búsqueda compartida también con Claret.
Mientras no damos pasos en poner en práctica la poca o mucha luz que entrevemos en nuestras búsquedas, es como si no hubiéramos encontrado nada...
Estamos seguras que ella busca con nosotras. Por eso la celebramos.
Tú ...
que tienes sus mismos ojos...
que quieres seguir poniendo en el mundo algo de lo que ponía ella...
que has recibido su mismo carisma y participas de su misión...
que sientes que "la Palabra de Dios es el imán de todo tu amor"...
que sabes que "todo el mundo es patria del misionero de Cristo"...
que te emocionas haciendo fácil el camino a los demás...
que eres claretiana y claretiano por los cuatro costados...
Tú que tienes sus mismos ojos porque quieres mirar el mundo como Dios lo mira...
Hoy estás de fiesta: celebramos ell aniversario de la muerte de Mª Antonia París
fundadora con Claret de las Misioneras Claretianas.
¡Vamos a celebrarlo!
¡Vamos a hacerlo vida en la práctica
prácticamente nuevos!
miércoles, 16 de enero de 2013
Su Mano
"Todo el mundo te busca", dicen los apóstoles a Jesús, en el Evangelio de hoy.
Nosotras también. Le buscamos en la vida ordinaria, en los rostros de quienes nos cruzamos, con quienes convivimos, en los acontecimientos...
Le buscamos, abiertas a sus sorpresas.
Y dejamos que nos tienda su mano, como a la suegra de Pedro.
Que nos cure y nos levante.
Él, que participó de nuestra carne y sangre, puede entendernos bien. Y atendernos cuando más lo necesitamos, aunque no se lo pidamos...
Nos cura del miedo a la muerte, que es la peor enfermedad, nos libera de todo temor,
porque con Su Mano siempre dispuesta a agarrar la nuestra, se camina más seguras.
Nosotras también. Le buscamos en la vida ordinaria, en los rostros de quienes nos cruzamos, con quienes convivimos, en los acontecimientos...
Le buscamos, abiertas a sus sorpresas.
Y dejamos que nos tienda su mano, como a la suegra de Pedro.
Que nos cure y nos levante.
Él, que participó de nuestra carne y sangre, puede entendernos bien. Y atendernos cuando más lo necesitamos, aunque no se lo pidamos...
Nos cura del miedo a la muerte, que es la peor enfermedad, nos libera de todo temor,
porque con Su Mano siempre dispuesta a agarrar la nuestra, se camina más seguras.
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