miércoles, 5 de diciembre de 2012

Viene la Palabra de Dios

Compartimos el texto del Oficio de Lectura de hoy, de un gran santo: S. Bernardo, abad.


"Sabemos de una triple venida del Señor. Además de la primera y de la última, hay una venida intermedia. Aquellas son  visibles, pero ésta no. En la primera, el Señor se manifestó en la tierra y convivió con los hombres, cuando, como atestigua él mismo, lo vieron y lo odiaron. En la última, todos verán la salvación de Dios  y mirarán al que lo traspasaron. La intermedia, en cambio, es oculta, y en ella sólo los elegidos ven al Señor en lo más íntimo de sí mismos, y así sus almas se salvan. De manera que, en la primera venida, el Señor vino en carne y debilidad; en esta segunda, en esta segunda, en espíritu y poder; y, en la última, en gloria y majestad.
Esta venida intermedia es como una senda por la que se pasa de la primera a la última: en la primera, Cristo fue nuestra redención; en la última, aparecerá como nuestra vida; en ésta es nuestro descanso y nuestro consuelo.
Y para que nadie piense que es pura invención lo que estamos diciendo de esta venida intermedia, oídle a Él mismo: El que me ama- nos dice- guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él.He leído en otra parte: El que teme a Dios obrará el bien; pero pienso que se dice algo más del que ama, porque éste guardará su palabra. ¿Y dónde va a guardarla? En el corazón, sin duda alguna, como dice el profeta: En mi corazón escondo tus consignas, así no pecaré contra Ti.
Así es como has de cumplir la palabra de Dios, porque son dichosos los que la cumplen. Es como si la palabra de Dios tuviera que pasar a las entrañas de tu alma, a tus afectos y a tu conducta. Haz del bien tu comida, y tu alma disfrutará con este alimento sustancioso. Y no te olvides de comer tu pan, no sea que tu corazón se vuelva árido: por el contrario, que tu alma rebose completamente satisfecha.
Si es así cómo guardas la palabra de Dios, no cabe duda que ella te guardará a ti. El Hijo vendrá a ti en compañía del Padre, vendrá el gran Profeta, que renovará Jerusalén, el que lo hace todo nuevo. Tal será la eficacia de esta venida, que nosotros, que somos imagen del hombre terreno, seremos también imagen del hombre celestial. Y así como el viejo Adán se difundió por toda la humanidad y ocupó al hombre entero, así es ahora preciso que Cristo lo posea todo, porque él lo creó todo, lo redimió todo, y lo glorificará todo."


Si alguna vez habéis experimentado esa Palabra "tocando" las entrañas y haciendo surgir una palabra nueva que te va haciendo realmente nueva cada día, podréis decir conmigo:
El Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros...
Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos no salvara, celebremos y gocemos con su salvación...
El Señor es mi pastor, nada me falta...
Le llevaban tullidos, ciegos, sordomudos... y él los curaba.

Así, en este tiempo de la venida intermedia del Señor, Cristo por medio de su palabra es realmente nuestro descanso y nuestro consuelo. Es verdad si me creo la Palabra.

martes, 4 de diciembre de 2012

Dichosos ojos

Busco a Dios, sí lo busco. A ratos parece que lo he encontrado y en seguida necesito seguir buscando...
Jesús lo conoce bien... a él le pido que me lo revele, el verdadero rostro de Dios. Que me tenga por una de sus amigas a quien le abre su corazón... lo que sus ojos han visto.
Felices nosotros porque aunque no hayamos vivido en los tiempos de Jesús, lo podemos ver vivo con los ojos de la fe.
Podemos ver a este "retoño" que es Jesús, renaciendo de un árbol en el desierto de la historia... en mi desierto. Es posible la esperanza. Lo que esté muerto y reseco en mí puede nacer de nuevo.
 
Y como estamos preparando la fiesta de María Inmaculada, comparto esta imagen que encontré hoy en un libro y que me llama la atención: la Virgen de los ojos grandes. Ojos que alguna vez se han tenido que cerrar para guardar en el corazón lo que el día a día traía... pero ahora miran al infinito, al ancho mundo, con ojos de misericordia como decimos en la Salve.  Y Jesús aprendiendo de ella a mirar... y nosotros esperando de los ojos de Jesús la imagen viva de Dios... preciosa "cadena visual"...

Virgen y Madre, nada se escapa a tus ojos...
guía nuestra búsqueda y nuestro camino con la luz de tus ojos.
Atiende nuestras necesidades, mira el vino que se nos acaba...
Guárdame a mi también como a "la niña de tus ojos",
esos ojos grandes y misericordiosos donde cabemos todos.
Alienta nuestra esperanza con los ojos fijos en Aquel a quien esperamos.

lunes, 3 de diciembre de 2012

AVVENTO..TEMPO DI SPERANZA



Auguriamo a tutti che questo tempo di avvento,
sia un tempo di attesa,
un tempo per aprire il cuore a Dio 
e imparare a sperare,
 con la certezza che Dio viene in mezzo a noi... 






domingo, 2 de diciembre de 2012

Il Signore ti ristora

El Señor viene a nuestro encuentro de tantas maneras...
Él nos restaura... Él no se aleja... siempre cerca... Él viene a tu encuentro